Los docentes son cada vez más conscientes de todas las ventajas que aporta la gamificación en el aula para potenciar el aprendizaje de un modo más entretenido y atrayente. Utilizar el juego en entornos no lúdicos con el fin de potenciar la motivación, la concentración y el esfuerzo en los más pequeños (y no tan pequeños) se ha convertido en toda una tendencia. ¿Te animas a gamificar tu aula? A continuación, te damos unas cuantas ideas para conseguirlo.

Y, si quieres aprender técnicas para motivar a los niños desde una edad temprana, estudiar Jardín de Infancia te aportará las herramientas necesarias para idear planes didácticos que fusionen el juego y el aprendizaje para que ello no suponga un esfuerzo.

¿Qué es la gamificación en el aula?

La gamificación es una técnica que utiliza el juego para crear una mecánica de aprendizaje más divertida. Como alternativa a la metodología unidireccional, la gamificación en el aula propone un modelo más práctico. En este caso, se busca incentivar la participación y potenciar la motivación de los alumnos. La experiencia del juego será positiva si en el proceso de gamificación se trabaja la autonomía, el esfuerzo y la mejora del niño.

En cualquier ejemplo de gamificación en el aula de educación infantil y primaria, la actividad que se realiza tiene unos objetivos a cumplir. Por un lado, se busca fidelizar al alumno con lo que está trabajando. Por otra parte, gamificar significa conseguir que el niño se sienta motivado por lo que hace. Y, finalmente, la gamificación en el aula también se caracteriza por recompensar al alumno con un mayor aprendizaje y crecimiento personal.

Hay distintas formas de gamificación en el aula. Una de ellas es la recompensa del esfuerzo con diferentes niveles o el planteamiento de metas y objetivos. Otra forma de gamificar en el aula es crear equipos en que cada alumno desempeñe alguna función con una misión específica.

¿Por qué gamificar tu aula?

La gamificación – también conocida como ludificación – saca partido a todas las áreas del juego: la mecánica, los roles, los desafíos y las recompensas. Todos estos parámetros se trasladan al ámbito académico e, incluso, laboral.

Aprender de forma divertida es el punto fuerte de la gamificación. Como dijo Raph Koster, «cuando estás jugando, estás aprendiendo cosas; cuando dejas de descubrir y aprender, empiezas a aburrirte». Si el niño tiene interés y se siente motivado en el aprendizaje, irá adquiriendo conocimientos de una forma práctica, lúdica y participativa. Son muchas las ventajas de incorporar la gamificación en el aula y en la rutina diaria del niño:

  • La gamificación potencia el interés y las ganas del niño por aprender y descubrir su entorno.
  • Los niños adquieren un aprendizaje que les servirá para desenvolverse en situaciones reales de su día a día, del presente y del futuro.
  • Mejora la participación y la empatía en la infancia.
  • El pequeño tiene más capacidad de decisión y aprende a tomar decisiones de forma autónoma.
  • Gamificar el aula contribuye a corregir conductas en entornos educativos y en la vida diaria.

5 ejemplos de gamificación en el aprendizaje

Hay juegos con los que los niños pueden entretenerse a la vez que aprenden y estimulan su imaginación. Ejemplo de ello es el famoso Angry Birds, que se utiliza como refuerzo en la enseñanza de Física. Otro es el Minecraft, que se emplea para explicar diferentes asignaturas.

Por otro lado, además de los videojuegos, existen diferentes herramientas que se pueden utilizar para promover la gamificación en el aprendizaje. Aquí van algunas aplicaciones prácticas para que el juego, además de entretener, también se convierta en un método didáctico. ¡Toma nota!

Classcraft

Es un sistema de tareas y premios que consiste en valorar el buen comportamiento. Su precursor es Shawn Young, un profesor de Física que ideó este juego para que sus alumnos retuvieran mejor los conocimientos.

A partir de puntos de experiencia (que se ganan o se pierden en función de la conducta del niño), se sube o se baja de nivel. Es decir, es un juego de rol en que los alumnos encarnan distintos personajes. De esta forma, se trabaja en equipo y se crean estrategias para subir de nivel y adquirir nuevos poderes y habilidades.

Es un método muy eficaz para involucrar a los alumnos a través del poder de los juegos.

Classdojo

Se trata de una herramienta que los docentes pueden emplear para mejorar el aprendizaje en clase de manera efectiva y sencilla.

¿Cómo funciona la plataforma? ¡Muy fácil! Cada alumno tiene un avatar y va acumulando puntos según su desempeño. De esta forma, los niños optan a ganar premios de acuerdo a sus acciones, lo cual incrementa su motivación y participación en clase.

Este sistema también incorpora informes de seguimiento para que tanto padres como profesores se involucren en el aprendizaje del pequeño.

World Peace Game

Este es otro de los ejemplos de gamificación en el aula más reconocido. El profesor John Hunter ideó este juego de la paz mundial con el objetivo de que los estudiantes profundizarán en las relaciones entre naciones. La idea de esta herramienta es conseguir que los alumnos sean más conscientes de la realidad política.

El funcionamiento consiste en que cada grupo de niños representa una nación asumiendo sus propios roles. En este sentido, los chicos dan rienda suelta a su imaginación, estimulan sus capacidades cognitivas y aprenden a cooperar y a dar solución a los conflictos que se originan.

Duolingo

Este es un recurso de gamificación especialmente diseñado para que los alumnos puedan aprender una lengua. A medida que el niño va aprendiendo el idioma, va ganando puntos sobre habilidades. Especialmente, es una buena alternativa para todos aquellos niños a los que les cueste aprender un idioma. Y es que se trata de una forma de aprender efectiva y muy práctica para ellos.

E-learning gamificada

Gamificar el aula es una fuente de diversión y de aprendizaje continuo. Asimismo, el futuro de la formación online también pasa por la gamificación. La educación a distancia con elementos de juego da lugar a la construcción de historias en que el alumno se retroalimenta continuamente. La inclusión de retos y de avatares también son características de la gamificación en la modalidad e-learning.