aprender juegos scout

Los juegos scout son un pilar fundamental en la filosofía de este movimiento infantil. La finalidad del también conocido escultismo es fomentar las buenas acciones para lograr que los niños se conviertan en adultos respetuosos con los demás y con su entorno. El juego es la mejor manera de que los pequeños aprendan y adquieran destrezas. A continuación, veremos algunos juegos y sus diferentes modalidades.

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Los juegos scout

El juego dentro del movimiento scout pretende conseguir que los jóvenes sepan superarse, al mismo tiempo que socializan. De este modo, puedes distinguir diferentes tipologías de juegos, en función de las distintas competencias que se pretenden alcanzar.

El escultismo no solo persigue que los jóvenes admiren el medio ambiente sino que sean grandes personas. Este es el origen real del movimiento, surgido en Inglaterra a principios del siglo XX. En él se distinguen características propias militares, con la finalidad de enseñar disciplina. Sin embargo, aquí nos centraremos en los tipos de juego que practican y en el objetivo que se persigue mediante los mismos.

Ejemplos de juegos colaborativos

El juego colaborativo o cooperativo desempeña una función importante: crear en el scout un espíritu solidario. En este tipo de actividades, los jóvenes se olvidan de competir para convivir en grupo, cooperando hacia el logro de una meta positiva para todos.

En la colaboración aprenden a dejar de lado la agresividad para hacerse más sensibles de la mano de la socialización. El juego colaborativo incita a cooperar para lograr un bien común. Se trabajan los conceptos de sociedad, de responsabilidad individual y de pertenencia al grupo. En este sentido, existen varios juegos que enumeramos a continuación.

Una torre alta, firme y bonita

Se puede formar un amplio grupo o dos. Aunque compitan en dos grupos los jóvenes aprenderán a cooperar entre sí para tratar de conseguir la meta propuesta. Esta consiste en formar una torre alta y firme, y si además, es bonita mucho mejor. Para ello, se reparte para cada grupo un pegamento de barra, hojas de periódicos y papeles de colores o adornos para decorar la torre.

Se da media hora para que libremente los grupos construyan la mejor torre. Una vez acabado este tiempo, todos servirán de jurado para elegir la mejor construcción. La finalidad de esta actividad es que trabajen en equipo y se fomente la unidad del grupo.

Abrazos musicales

Esta actividad la realizan entre todos. Se trata de hacer sonar una música, que puede ser elegida en función de sus propios gustos. El juego consiste en dejar que suene mientras que los participantes danzan de manera individual por el espacio. Cada vez que se pare la música deberán abrazarse a un compañero. En cada pausa irán acrecentando el número de compañeros por abrazos. Primero, uno, después, dos, etc. Se procederá de este modo hasta que terminen abrazándose todos. La condición para ganar el juego es que no puede quedar nadie sin ser abrazado. Si no se cumple este requisito, todos perderán.

La finalidad es que, al mismo tiempo que se divierten, se fomente el valor del grupo y adquieran un sentimiento de pertenencia. Esta es una forma de que todos aprendan a acoger al resto.

Los juegos de equipo

En lo que respecta a los juegos de equipo, existe una competencia entre un equipo y otro. De nuevo, en este tipo de actividad logran integrarse en un grupo, así como a tener responsabilidades dentro de él. Cada jugador sabe que tiene un papel importante, lo que le hace ganar autoestima. También aprenderán a autosuperarse por un bien común, aparte del individual.

Los equipos pueden ser tan numerosos como permita el juego. De esta forma, es posible crear dos grupos o varios formados por dos o más integrantes. A continuación mostramos un ejemplo típico de este tipo de actividades scouts.

El juego de la pañoleta

Se forman dos equipos, cada uno de los cuales debe estar compuesto por el mismo número de miembros. A cada uno se le asigna un número. Este puede ser elegido de manera secreta dentro del grupo.

Se trazan tres líneas en el suelo. Una central, en la que se colocará la pañoleta. Las otras dos estarán a cinco metros de la línea central, de forma paralela. En esas líneas se colocarán los miembros de ambos equipos, mirando hacia la línea central. Un árbitro se encargará de gritar un número al azar. Los jóvenes asignados con esos números deberán correr hasta la línea central para recoger la pañoleta.

Quien agarre primero el objetivo deberá regresar a su línea y traspasarla antes de que su adversario le consiga pillar. Tras lograr esto, el ganador seguirá en el juego, mientras que el perdedor será eliminado. El equipo que haya perdido jugadores podrá asignar los números faltantes a los que aún participan en el juego. Este termina en el momento en el que un equipo se queda sin participantes.

Actividades al aire libre

Las actividades al aire libre fomentan la interacción con la naturaleza al tiempo que son propicias cuando se disfruta de un buen clima. Al desarrollarse al aire libre dan la oportunidad de practicar ejercicio físico en un entorno más abierto y amplio.

El relevo del túnel

Este juego divertido y enérgico es bastante competitivo. Se crean dos grupos con el mismo número de participantes. Ambos se colocan paralelos, uniéndose los jóvenes con las piernas abiertas formando el famoso túnel. El último jugador se coloca un poco más distante, esperando la señal de inicio.

El juego consiste en que el último deberá pasar arrastrándose por el túnel, llegando al inicio del mismo. Rápidamente se incorporará y abrirá sus piernas para que, acto seguido, el último repita la misma operación. La partida acaba con el último joven realizando el mismo recorrido. Gana el equipo que antes consiga finalizar este circuito.

Como ves, existen muchos juegos scout que se pueden realizar para fomentar el trabajo en equipo. Mediante ellos se consigue socializar, ganar confianza y aprender a ser competitivos y solidarios.