Sin duda, la motivación en el aprendizaje es muy importante. Cada asignatura es diferente, tiene su propia programación. Pero cualquier objetivo educativo, de cualquier materia, se alcanza mejor contando con el aliciente de este motor. Hoy te contamos por qué la motivación resulta decisiva en la infancia y en la adolescencia. Y si quieres abordar este aspecto desde la profesionalidad, te sugerimos Estudiar Psicopedagogía para formarte en este ámbito.

La importancia de la motivación en el aprendizaje

Los profesores no solo deben impartir conocimientos sobre la materia. También se ocupan de fomentar una actitud motivadora entre los estudiantes. En este sentido, es difícil que alguien transmita motivación a los alumnos si él mismo no está motivado con su trabajo. Por lo tanto, si trabajas como docente, es recomendable que disfrutes de un tiempo frecuente para dedicarte al autoconocimiento.

El hecho de estar motivado puede variar a lo largo del curso escolar. Sin embargo, mediante el refuerzo positivo, el docente puede acompañar a los alumnos en la superación de dificultades que forman parte del camino hacia la meta. La motivación también es un alimento del esfuerzo y de la constancia. Sin duda, la motivación en el aprendizaje es determinante y puede evidenciar en la evolución de cada estudiante.

De forma lógica, el alumno se siente más motivado en aquellas asignaturas que le encantan. Por el contrario, no experimenta este mismo nivel de compromiso con aquellas materias que le resultan más difíciles. Esto también puede influir en la forma de organizar el tiempo de estudio en casa. Por ejemplo, es posible que el alumno posponga la realización de aquellas actividades que no le motivan y priorice las que le apasionan.

De todos modos, no solo el profesor realiza una labor significativa en este refuerzo de la motivación. Padres y madres también deben aportar su granito de arena en esta cuestión. A su vez, el diálogo frecuente con el profesor puede favorecer este aspecto. Por ejemplo, el profesor puede poner en común con los padres información sobre posibles cambios de conducta observados en la motivación del niño.

Tal vez el niño esté experimentando algún tipo de cambio que esté afectando a su actitud. Identificar la causa que ha mermado la motivación es esencial para poder concretar qué es lo que está bloqueando el potencial del alumno.

¿Cómo pueden los padres motivar a sus hijos?

Los padres pueden acompañar a sus hijos en este refuerzo de la motivación por medio de hábitos positivos. El establecimiento de los hábitos de estudio adecuados para cada edad es determinante. La rutina es uno de los aspectos clave en el bienestar del alumno, que debe trasladarse al espacio de tareas y deberes.

Pero, ¿cómo pueden los padres motivar sus hijos en el estudio? Estas son algunas pautas para lograrlo, ¡toma nota!:

  • Es recomendable establecer un horario habitual en la agenda, así como disponer de una zona de estudio que cuente con buena iluminación.
  • También es recomendable que esta zona esté ordenada. En otras palabras, incluso aunque a un alumno le encante una asignatura, existen otros aspectos que influyen en su actitud motivacional. Del mismo modo en que la motivación externa resulta un refuerzo positivo, por medio de este acompañamiento, el alumno también cuida de sí mismo.
  • Los padres pueden transmitir a sus hijos el ejemplo de la motivación haciendo referencia a su rutina diaria. Mostrar motivación ante el trabajo diario puede ser una enseñanza muy ilustrativa con la que guiar a tu hijo.  Y es que tan importante es la motivación en el aprendizaje como la motivación en el trabajo.
  • Motivar en el aprendizaje no solo debe trabajarse durante el horario académico. Los niños también pueden estar motivados en sus actividades extraescolares. Por ejemplo, es recomendable que el alumno se apunte a aquellas actividades que le gustan, así tendrá más capacidad de iniciativa.
  • Los espacios de mayor motivación también son un refuerzo de compensación frente a otros aspectos de la rutina que pueden ser más desmotivadores. 

La motivación de aprender cada día algo nuevo

La verdadera motivación en el estudio trasciende al objetivo de un resultado específico. Sentirse motivado es inherente a la experiencia de aprender, dado que a través de este aprendizaje, el alumno pone en práctica su superación. Sin duda, la motivación en el aprendizaje resulta un componente esencial.

Son muchos los factores que intervienen en el ámbito escolar. En este espacio de aprendizaje, los alumnos también establecen relaciones con otros compañeros. El hecho de sentirse desmotivado, también puede estar relacionado con el factor humano de las dificultades en las relaciones personales.

Ante una situación de desmotivación es conveniente identificar cuál es la causa concreta que la está produciendo. Por ejemplo, puede ocurrir que el alumno albergue cierto desconocimiento en una materia específica y que ello afecte a su nivel de autoconfianza. Al concretar cuál es la causa también es posible identificar una posible solución. Tras un periodo de desmotivación es importante reconectar con la motivación por aprender.

La motivación por el aprendizaje puede comenzar desde temprana edad de la mano de un hábito tan sencillo como la lectura. Recuerda que las dificultades de comprensión lectora también pueden influir en el rendimiento académico.

Son muchas las circunstancias que pueden estar relacionadas con la desmotivación del alumno. Por ejemplo, quizá se aburre en clase y esto influye en el nivel de interés que presta en la materia.

El valor de la constancia y el esfuerzo

Como profesional, tienes la oportunidad de salir de tu zona de confort para seguir aprendiendo. Un aprendizaje que es constante en la etapa académica.

Por tanto, la motivación en el aprendizaje es un aspecto ineludible. La innovación en el aula está muy presente por medio de distintas metodologías. En la infancia, existe un ejemplo de recurso que eleva la motivación en el aprendizaje: el juego. Los niños disfrutan y se entretienen en torno a una actividad y, a la vez, aprenden. Por todo ello, puedes observar la influencia que la motivación tiene en las distintas etapas de la vida académica. Un alumno motivado persevera en la consecución de nuevas metas y esta experiencia también reforzará su autoestima.

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