estudiar la filosofia montessori te adentrará en una nueva pedagogía basada en el descubrimiento

¿Te preguntas qué es la filosofía Montessori? La educación es uno de los aspectos más importantes en la vida de una persona. La educación comienza en la infancia y puede tener un enfoque pedagógico específico que está determinado por unos principios esenciales. Una de las corrientes educativas en tendencia es la filosofía Montessori. ¿Te gustaría formarte en ello? No te pierdas nuestro Curso Montessori online.

A través de esta pedagogía, el niño es el protagonista del aprendizaje. Los primeros años de vida de una persona son especialmente significativos en relación con el desarrollo de la curiosidad y el descubrimiento. De hecho, existen centros educativos que trabajan a partir de este enfoque y que se diferencian de otros colegios a través de las características de esta propuesta. El método Montessori también puede llevarse a cabo en el propio hogar.

¿Cuáles son sus bases principales? Descubre aquí toda la información relativa a este método creado por la célebre María Montessori. Cada ser humano es especial y único desde el momento de su nacimiento. De acuerdo con esta naturaleza única de cada niño, este método también potencia el crecimiento infantil desde el respeto a su evolución.

Cada niño tiene sus propios tiempos. La alegría de ampliar el aprendizaje es inherente a esta motivación. Además, esta perspectiva brinda una visión integral del conocimiento de la vida. Precisamente, esa atención al ser humano es una de sus principales fortalezas.

Cuidado del entorno de aprendizaje en la filosofía Montessori

Con el fin de proporcionar autonomía al niño en un entorno de seguridad, los espacios Montessori cuidan cada detalle. Tienen muy en cuenta que todos los materiales deben estar al alcance de los niños para que puedan elegir sus propuestas de ocio en cada momento.

Espacios que, por sus propias características, elevan la libertad infantil. El mobiliario y el interiorismo de dichos espacios están perfectamente alineados con las necesidades del niño. Por tanto, el entorno tiene un papel protagonista.

En consecuencia, esta planificación de un entorno cuidado es clave para favorecer la experimentación por parte del niño. Una experimentación que favorece vivencias asociadas al descubrimiento. La preparación del entorno también puede llevarse a cabo en el hogar a través de la decoración.

La experimentación pone en valor el descubrimiento llevado a cabo a través de la información percibida por medio de los sentidos. En este sentido, resulta igualmente relevante la variedad de materiales Montessori. Gracias a esta perfecta disposición del entorno, el niño incrementa su movilidad por la zona en un espacio seguro.

El orden es una de las cualidades más destacadas en el mantenimiento del espacio. La imagen del lugar a través de la disposición de los elementos transmite armonía y equilibrio.

Colaboración con otros niños

Los espacios educativos de la pedagogía Montessori promueven el juego pedagógico entre niños. Juegos basados en dinámicas de entretenimiento que el niño también puede compartir con los demás. Gracias a ello, surge el poder de la colaboración y el compañerismo. Habilidades esenciales en esta etapa de la vida.

Los niños son felices mientras disfrutan a través del juego. El juego es una herramienta que refuerza el descubrimiento gracias a su metodología. Los principios de esta pedagogía ponen en el centro al niño, ya que se halla en un periodo decisivo de la vida. Un periodo que, por su propio ritmo y evolución, es clave en el aprendizaje.

Por tanto, el niño aprende sin cesar. Lo hace en su relación con el entorno, así como en su vinculación con otros compañeros. La vida está formada por vivencias que suman un catálogo de experiencias. A su vez, la filosofía de María Montessori promueve la naturaleza de la experiencia como base de la enseñanza.

Es positivo que el niño integre en esta etapa de su vida un amplio repertorio de experiencias educativas. Vivencias diferentes que en la práctica contienen el hilo conductor común de la formación y del refuerzo positivo.

Además, esta colaboración con otros niños constituye una manifestación de la importancia de la inteligencia emocional y social. Por medio de la colaboración con otros niños, el niño también aprende valores que le resultarán esenciales para desenvolverse en la vida.

Los beneficios del juego en la filosofía Montessori

El juego es uno de los conceptos determinantes en torno al método Montessori. La ilusión por jugar forma parte de la infancia. Y es alrededor de este pasatiempo como el niño aprende, adquiere nuevas experiencias y desarrolla habilidades. Cada niño adopta un rol proactivo ante el juego. Este hecho facilita el aprendizaje en quienes se encuentran en este periodo de la vida. Juegos que tienen la particularidad de favorecer el descubrimiento y el aprendizaje a través de los sentidos.

El niño tiene capacidad de elegir qué opción de entretenimiento le apetece más. Por tanto, puede elegir entre el catálogo de propuestas disponibles en el lugar, sin olvidar que también tiene disponibilidad de tiempo.

Este es un método profundamente humanista que observa al niño en su esencia. Un método que pone en valor una cualidad humana tan notable como la libertad. Sin embargo, a su vez, también observa al niño en su evolución de futuro.

El papel del maestro

El enfoque pedagógico de un centro que sigue los principios Montessori implican igualmente al maestro. Un profesional cuyo desempeño debe estar alineado con los valores de esta perspectiva humanista. En este contexto, el maestro acompaña al niño en este proceso de aprendizaje. Es un guía. Cada niño es único y el enfoque Montessori está apoyado en esta visión. Por ello, la observación por parte de este profesional también es clave.

Una cualidad que también pueden desarrollar los padres en casa al practicar la filosofía Montessori. No en vano, el colegio y el hogar son dos de los espacios de aprendizaje más importantes en la vida del niño.

Por tanto, como puedes ver, la educación Montessori es una propuesta innovadora. Estos son algunos de los principios esenciales que guían este movimiento educativo. Una corriente que fue desarrollada por la educadora María Montessori, y que en la actualidad es el enfoque elegido por muchos padres cuando escogen un colegio para sus hijos.