¿Conoces los beneficios del coaching infantil? Muchos adultos inician un proceso de coaching con el propósito de lograr un objetivo realista por medio de un plan de acción. Pero, ¿sabías que los niños también puede beneficiarse de este método de entrenamiento? ¡En el post de hoy te contamos cómo! Y si quieres formarte como coach infantil y adolescente, estudiar coaching es la formación que necesitas para ampliar tus conocimientos en el ámbito del coaching y de la inteligencia emocional enfocados a los niños. Haz de tu pasión una profesión y ayuda a los niños a mejorar y evolucionar con éxito, tanto a nivel educativo como personal.

Los niños y los adolescentes también experimentan dificultades cotidianas que pueden obstaculizar, de algún modo, su bienestar. En ocasiones, padres y madres se plantean la posibilidad de buscar herramientas de apoyo para el niño. El coaching es un ejemplo de iniciativa posible. ¿Por qué motivo? Este proceso se enmarca en un espacio vital de creatividad, imaginación y descubrimiento.

Tal vez te preguntes qué dificultades puede experimentar un niño en esta etapa. El hogar y el espacio educativo son los dos escenarios principales en la rutina infantil. Por ello, algunas de estas dificultades o aspectos a mejorar pueden enmarcarse en la referencia a estos dos espacios. Por ejemplo, el coaching puede ayudar a un niño a ganar confianza en sí mismo y, éste, es un aspecto que beneficiará sus relaciones personales.

Principios del coaching educativo

El coach infantil deberá conocer cuáles son los pilares del coaching a trabajar con los niños para que cada uno de ellos se beneficie de esta metodología. Por tanto, educadores y profesionales del coaching deberán fijarse en estos principios:

Potencial del niño

El coaching es una de las mejores herramientas para explotar el potencial en las personas. También en la infancia este método de entrenamiento se utiliza para encontrar y promover el talento en la infancia.

Empoderamiento

Es importante inculcar a los niños la capacidad de ser más autónomos e independientes. De ahí, también tomarán una mayor responsabilidad y compromiso con el cumplimiento de sus objetivos.

Feedback

En el coaching infantil (y en todas sus modalidades) es imprescindible garantizar un feedback entre el coach y el niño para maximizar el aprendizaje y beneficiarse de cada una de las sesiones.

Desarrollo de habilidades

El coaching infantil implica la adquisición de determinadas competencias como son la escucha activa, la gestión de emociones, la empatía, la comprensión, la capacidad de prestar atención etc.

Autoconsciencia

Si no nos creemos capaces, si no no confiamos en nosotros mismos, nuestro progreso quedará, de alguna manera, bloqueado. Es decir, solamente podemos sacar lo mejor de nosotros mismos si somos conscientes de nuestras posibilidades. Y, obviamente, en los niños sucede lo mismo. En este sentido, potenciar la autoconsciencia en la infancia es imprescindible para fomentar la reflexión, la observación y la seguridad en una etapa repleta de cambios y descubrimientos.

Fortalezas del coaching infantil

Como adulto, puede que en algún momento tengas dudas sobre si un coach puede ayudar a los niños. Esta es una cuestión que el propio experto podrá resolver. No obstante, debes saber que coaching y psicología son dos disciplinas diferentes. El coach puede derivar el caso a un psicólogo si lo cree conveniente, ya que existen circunstancias en las que la ayuda de un psicólogo es fundamental. Sin embargo, un proceso de coaching es distinto a una terapia tanto por las razones que lo motivan como en el proceso. A su vez, la formación académica de un coach y de un psicólogo también son distintas.

El coaching infantil es un proceso de acompañamiento en el que los padres del niño también cumplen una función esencial. Además, cuando tu hijo es feliz, tú también te sientes más pleno con tu propia vida. Por tanto, el efecto del coaching también es nutritivo para la familia. Asimismo, esta experiencia puede ofrecer una mejora en la comunicación familiar.

Por qué utilizar el coaching en la infancia

Tal vez el niño esté teniendo un obstáculo o una dificultad en algún ámbito específico. La identificación de este bloqueo o de la meta a alcanzar da sentido a un proceso de estas características. Dicho objetivo expresa cuál es la dirección a seguir durante las sesiones. El niño se conoce mejor a sí mismo a partir de esta nueva experiencia. Además, existen dinámicas que se mantienen en el tiempo si no se generan cambios significativos en la rutina.

El niño es protagonista durante un proceso de coaching, en el que conecta con sus emociones. Cada proceso es totalmente personalizado y, por tanto, cada objetivo en un proceso de coaching infantil es diferente.

También puede ocurrir que la razón por la que el niño inicia un proceso de coaching sea académica. Por ejemplo, puede necesitar un refuerzo en la gestión del tiempo o incrementar la motivación. Asimismo, puede aumentar su compromiso con las responsabilidades propias de su edad.

A través de esta experiencia, el niño también desarrolla nuevas habilidades que influyen directamente en su felicidad. Por ejemplo, el niño es más feliz cuando dedica parte de su tiempo a hacer aquellas actividades de ocio que le gustan. Por medio de este proceso de entrenamiento, el niño puede identificar qué es aquello que quiere hacer y estar más seguro de sus decisiones.

La importancia del desarrollo personal

Un proceso de coaching se centra en el presente tanto en la etapa adulta como en la infancia. No obstante, el niño también influye en su futuro a través de su presente. Igualmente, conforme avanza en la dirección de un objetivo, también refuerza su autoconfianza, lo cual favorece el desarrollo personal.

La inteligencia emocional es muy importante para todo ser humano. Aprender a gestionar las emociones desde la infancia es un valor totalmente necesario. Los niños viven un periodo en el que son muy receptivos hacia el aprendizaje y, éste, no solo se refiere al conocimiento que retienen de las materias que se estudian.

La idea es que los niños y adolescentes puedan aprender a identificar sus emociones y a ponerles nombre. Ésta es una habilidad esencial que reforzará su bienestar. La inteligencia emocional también está presente en la comunicación. Por medio del coaching infantil, el niño puede descubrir nuevas herramientas que podrá utilizar, posteriormente, en su día a día.

Durante un proceso de coaching, el niño siempre es el protagonista, lo cual influye en su posicionamiento ante la realidad inmediata. Una implicación que también mejora los resultados esperados.

Eso sí, cabe apuntar que no existe ningún manual de instrucciones sobre cómo ser feliz en cada edad. Tampoco hay una guía específica sobre cómo afrontar la paternidad o la maternidad. Esta es una de las razones por las que el coaching infantil es una fuente de inspiración. Es decir, el coaching para niños no parte de objetivos generalizados porque cada historia es un mundo. Con lo cual, no nos referimos a una técnica que cuente con un decálogo de uso general.

El papel de los padres durante el proceso de coaching

El coaching para niños se refiere a la experiencia de un proceso de acompañamiento. Sin embargo, existe un apoyo todavía más importante: el de los padres y madres a sus hijos. Los progenitores son la mayor referencia; el mejor ejemplo a seguir para los más pequeños. Por tanto, el «coaching» que ejercen los padres también tiene una influencia determinante sobre la educación, motivación y bienestar del niño.

El acompañamiento a través de los juegos compartidos, los mensajes de refuerzo, las pautas educativas, la paciencia y el tiempo en familia son vitales. De ahí que también sea significativo el papel que adoptan los padres durante los procesos de coaching.

En definitiva, la metodología del coaching infantil, junto al apoyo de padres y educadores, ayuda a los niños a lograr objetivos específicos y realistas.