Te explicamos cómo fomentar la motivación infantil

La motivación infantil es un ingrediente importante en la etapa adulta y en la infancia. En la niñez, este factor está muy ligado al plano académico. Un momento de descubrimiento y asimilación de nuevos contenidos. La motivación es ese refuerzo externo que fomenta el interés. En este periodo de tiempo, es especialmente importante unir el aprendizaje con la felicidad del entretenimiento. Si te apasiona este ámbito y quieres enfocar tu carrera profesional hacia él, quédate. Y no te pierdas nuestro Curso de Auxiliar de Guardería y Jardín de Infancia + Máster Coach e Inteligencia Emocional Infantil y Juvenil.

Los niños disfrutan y se entretienen. Así aumenta la motivación infantil. Experimentan emociones agradables durante este proceso de entretenimiento y aprendizaje. Cuando un niño realiza una actividad que le gusta, se siente más motivado. Por el contrario, cuando el interés se centra en una materia que no le gusta, puede sentir aburrimiento. ¿Cómo incrementar la motivación en este periodo? En este artículo puedes descubrir una selección de ideas.

La motivación infantil no es lineal, como tampoco lo es en el caso de los adultos. Es imposible mantener un mismo nivel de motivación de forma ininterrumpida durante todos los días del año. Sin embargo, sí existen variables que puedes tener en cuenta en relación con la motivación infantil.

Propuestas de motivación infantil

1. Actividades relacionadas con la naturaleza. El descubrimiento del entorno incrementa el bienestar. Alrededor de la temática natural es posible llevar a cabo distintos ejercicios. Por ejemplo, fotografía. También es posible realizar ejercicios de redacción sobre este tema. Realizar excursiones a lugares de interés también es una buena idea. La observación del firmamento en una noche de verano es otro ejemplo de descubrimiento. Así como la observación de los cambios que se producen en el paisaje al compás de las estaciones. La naturaleza también es un motivo de inspiración para la realización de murales.

2. Actividades de promoción de la lectura. Los espacios de biblioteca son un aliciente de motivación constante. El niño puede seleccionar nuevos libros y películas para llevar a casa. Además, las bibliotecas también organizan cuentacuentos. Esta lectura teatralizada de un texto despierta el interés por la historia. Y, sin duda, la lectura es uno de esos hábitos de aprendizaje indispensable. Un hábito que el niño puede mantener también en su vida adulta. Por tanto, es muy importante visitar con más frecuencia la biblioteca. Ya que en este lugar los niños también encuentran un espacio de socialización con otros lectores de su edad.

3. Visitas guiadas a museos. Muchos museos programan actividades especialmente dirigidas a un público infantil. Estos contenidos de interés en un espacio educativo generan experiencias que dejan un recuerdo agradable en el niño.

4. Diálogo. La curiosidad infantil se manifiesta en un gesto tan sencillo como las preguntas que realizan los niños. Preguntas que buscan una respuesta concreta. Al responder con detenimiento a esas preguntas, incrementas su motivación y su curiosidad. El lenguaje y la comunicación son esenciales para aprender.

Puzzles para elevar la motivación

La motivación infantil aumenta a partir de la realización de una tarea orientada al cumplimiento de un objetivo específico. La elaboración de un puzzle es un ejemplo de idea de entretenimiento. Los niños experimentan la motivación de estar más cerca del fin deseado conforme avanzan en la dirección de completar las piezas que componen la imagen final.

Existen muchos diseños de puzzles posibles. Lo más importante es seleccionar una propuesta que sea acorde a la edad del protagonista.

Elección de actividades extraescolares

Las posibles temáticas en torno a estas actividades son extensas. Y es muy importante que el niño pueda dedicar tiempo a aquellas materias que le gustan. De este modo, disfrutará de un espacio en el que pondrá en práctica habilidades específicas. Cada niño es un ser único. Por ello, la motivación también adquiere este carácter personal.

El niño se siente más motivado y feliz cuando hace cosas que le gustan. Por ello, la elección de las materias extraescolares siempre debe partir de esta observación a las características individuales. En esta elección de actividades extraescolares existen muchas temáticas posibles que elevan la motivación. Aprendizaje de un idioma, clases de solfeo, aprender a tocar un instrumento o deportes de equipo.

Esta elección de las actividades de tiempo libre también deja espacio a la experimentación. Es decir, por medio de la propia experiencia infantil, el niño puede descubrir si una materia le encanta. O, por el contrario, si se produce la situación opuesta.

Deporte

El deporte es un medio de educación en valores. Pero, además, los deportes en equipo también cuentan con la motivación externa que se deriva del compañerismo. Colaborar para lograr un objetivo común es muy importante. Lo verdaderamente importante es que el niño pueda disfrutar de un deporte que realmente le gusta. Además, no solo podrá practicarlo. También podrá disfrutar como aficionado.

Utilización pedagógica de las nuevas tecnologías

Para motivar a un niño también puedes tener en cuenta las circunstancias del tiempo en el que ha nacido. Circunstancias que serán, seguramente, distintas de las que tú tuviste en tu infancia. Actualmente, las nuevas tecnologías son una constante en la comunicación. Por ello, los niños también experimentan un mayor nivel de interés por estas actividades.

Por ejemplo, es recomendable enseñar a los niños ideas educativas de utilización constructiva de la tecnología. Los recursos tecnológicos son medios que incrementan la motivación. Son herramientas que gustan a los niños por su formato visual e interactivo. Por tanto, aprovecha la utilidad educativa de estos medios en beneficio de la educación.

Tan positivo como favorecer el contacto con la naturaleza, es poner atención también a esta realidad.

Por tanto, la motivación infantil es un elemento que incrementa la felicidad en la infancia. Un periodo de la vida que está acompañado por el descubrimiento constante del entorno. Como adulto también ofreces un ejemplo de motivación al niño. Si la queja forma parte de tu discurso habitual, estás transmitiendo un ejemplo de desmotivación. Por el contrario, si hablas en positivo de tu rutina y de las novedades de cada día, contagias este optimismo. Un optimismo que es clave en la motivación. ¿Por qué es tan importante que el niño alimente su motivación en este tiempo? El niño es más feliz.