Cuidado de niños, la importancia de elegir un buen centro infantil

El cuidado de niños en una guardería o centro de educación infantil es una de las mayores preocupaciones de los padres. De hecho, encontrar un lugar en el que dejar con confianza a tu hijo, puede llevarte algún tiempo. Si te apasiona la educación de los más pequeños, no te pierdas nuestra formación de auxiliar de educación infantil. Y sigue leyendo, te damos una guía para que no te cueste tanto elegir guardería.

Cuando buscas un centro, no solo quieres un lugar en el que cuiden de tu pequeño o pequeña: necesitas que tu hijo se sienta a gusto. Porque cuando dejas al pequeño al cuidado de otra persona necesitas poder marcharte tranquilo.

Pero, ¿qué debes tener en cuenta para valorar si una guardería es la adecuada para el cuidado de niños? Hay algunos puntos que te pueden ayudar en esta tarea. Si los tienes en cuenta te facilitarán la decisión. Y no porque las guarderías que visites no sean buenos centros, sino porque deben serlo para ti y para tu hijo.

Los aspectos que debes valorar en una guardería

Por supuesto, el cumplimento de la ley es importante. Debe ser un centro certificado, ya que, en ocasiones, puede ser una ludoteca o un centro que no cumple ninguna normativa. Y es que pueden existir centros que ofrecen el papel de ludoteca y no de centro de educación infantil. En realidad son conceptos diferentes.

Una ludoteca es un espacio que puede estar incluido en una guardería. Es el lugar en el que se realizan actividades de ocio o entretenimiento infantil. Un centro de educación infantil tiene como misión incorporar al niño al sistema educativo antes de comenzar la escuela a los 3 o a los 6 años.

No solo lo cuidan a los niños, aportan un proyecto educativo y sus profesionales son especialistas en Educación Infantil. Podemos llamar comúnmente guardería al centro de educación infantil, aunque las guarderías tradicionales no tienen todos estos requisitos que te vamos a exponer.

Puntos a los que debes atender

Un centro de educación infantil debe situarse en un local que sea de uso exclusivo y que tenga acceso independiente desde la calle. Si está situado en un edificio de viviendas u otro tipo de locales compartiendo acceso, no es adecuado.

El personal de un centro de educación infantil debe estar cualificado: deben tener estudios correspondientes en educación infantil. A su vez, el número de profesionales debe ser uno por aula más uno más. Es decir, si la guardería tiene 6 aulas, como mínimo, debe ser 7 los profesionales a cargo de los niños.

Si la guardería admite bebés de 0 a 12 meses debe haber un espacio especial para ellos. No pueden estar con niños más mayores por los riesgos que conllevaría.

En el cuidado de niños en un centro de educación infantil los ratios por cuidador son:

– En la clase de 0 a 12 meses habrá, como máximo, 8 bebés.

– De 12 a 24 meses el máximo es de 13 niños.

– En el grupo de 24 meses a 3 años el máximo de alumnos por clase será de 20.

– De 3 a 4 años se permite un máximo de 25 niños.

Las instalaciones adecuadas

Es importante que tengas en cuenta el número de niños por educador, pero también que te fijes en las instalaciones. Una escuela infantil debe contar con, al menos, una sala grande de unos 30 metros cuadrados para usos múltiples. Esta sala se utiliza para actividades diversas, incluida la de comedor.

Un patio exterior es imprescindible. Uno por cada nueve aulas o uno cada 75 metros cuadrados. Los niños deben tener espacio para poder moverse en libertad en determinados horarios.

En cuanto a los aseos, tanto para los pequeños como para los bebés, o los niños de 2 y 3 años, deben tener el suyo propio. Deben ser aseos de fácil acceso y que se comuniquen con las aulas. Además, cada aseo debe disponer de 2 lavabos y de 2 inodoros, como mínimo.

En cuanto al lavabo para los educadores y el personal, debe ser distinto y no situarse junto a los de los niños. Separados completamente de las zonas de aseos para los pequeños. Este aseo puede disponer de lavabo, inodoro y ducha.

La seguridad, lo más importante en el cuidado de niños

Las aulas, los pasillos, el comedor y los aseos deben constar de un espacio en sus paredes llamado de seguridad. Este espacio comprende desde el suelo hasta los 1,20 metros de altura. En dicho espacio no deben existir elementos con los que los niños puedan dañarse. Pero, a su vez, fíjate en estos elementos:

– El suelo, sobre todo, en las aulas debe ser algo blando para que amortigüe las posibles caídas. Es aconsejable que sea así en todas las instalaciones, especialmente en el aula adaptada a la actividad física y a la psicomotricidad.

– Las paredes deben estar preparadas para amortiguar los golpes, ya que son constantes en los niños, sobre todo, cuando se realizan actividades como psicomotricidad o juegos grupales.

– Las puertas, dependiendo del lugar al que den, no deben ser de fácil acceso para los niños, sobre todo, cuando dan a la cocina o a una habitación de limpieza. Las puertas pueden lesionar a los más pequeños en los dedos de las manos o de los pies. Si tienen cristales pueden ser muy peligrosas, porque pueden romperse con algún golpe y herir gravemente a los pequeños.

– Las ventanas deben ser totalmente inaccesibles a su manipulación. Es importante que no contengan objetos cercanos en los que puedan auparse para evitar la escalada sobre ventanas, por ejemplo.

– Las escaleras y los desniveles deben ser fáciles de subir y bajar para los niños. Las escaleras que se consideren peligrosas o los desniveles pronunciados deberán ser inaccesibles para ellos.

En el cuidado de niños hay otro gran enemigo a tener en cuenta: los enchufes. Estos deben estar situados por encima de la zona de seguridad que hemos comentado. Deben tener protecciones infantiles para prevenir que introduzcan sus dedos u objetos en ellos. Igualmente se deberán proteger los demás dispositivos electrónicos y sus cables eléctricos.

Si analizas estos aspectos podrás elegir el mejor centro para tu hijo. Porque un centro de educación infantil debe estar adaptado para el cuidado de niños.