El método educativo Montessori está de moda. Ya hay incluso escuelas que sólo aplican esta fórmula. Hoy explicamos los beneficios de aplicar el método Montessori en casa.

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El método Montessori

Como recordaréis, ya hablamos en una ocasión del método Montessori en este blog. Aun así, para los que no lo leyeron, vamos a resumirlo de nuevo.

Su ‘creadora’ fue María Montessori, pediatra italiana, que lo materializó a finales del siglo XIX. Con la finalidad de conseguir que los infantes desarrollaran todo su potencial intelectual y físico a su ritmo. Y lo más importante: a partir de trabajo libre y autónomo.

 

¿Cómo aplicar Montessori en casa?

Uno de los puntos más importantes a tener en cuenta es que las escuelas Montessori (ya sean públicas o privadas) enseñan de todo. Es decir, su contenido formativo es igual de completo que el de la educación tradicional. Así, lo que cambia en este tipo de método es la manera de enseñar.

Por eso, uno de los objetivos más claros de la pediatra no era solo formar, sino inculcar a los niños un amor por el aprendizaje. O lo que es lo mismo, enseñarles a aprender lo máximo para ser la mejor versión posible de si mismos.

Pero vamos a ver unos pocos consejos para aplicar el método Montessori en casa:

1.- Mantén la calma ante la abundancia de materiales

Si eres primeriza en este ámbito, es posible que te sientas abrumada por el tema. No pasa nada, calma. Hay muchos materiales disponibles, así como información. Por eso, lo primero a hacer para aplicar Montessori en casa es informarse a fondo sobre el tema. Empápate bien de qué es este método y la filosofía de la creadora. De esta manera, cuando quieras empezar a aplicarla, ya conocerás los trucos y objetivos del método.

2.- Cree en el pequeño como un ser capaz

Dale al pequeño la capacidad de decidir. Se trata de una forma de hacerle entender al niño que es responsable de sí mismo y de sus decisiones. Preséntale unas posibilidades de elecciones accesibles para ellos. Por ejemplo, si toca cenar verdura: ¿prefiere calabacín o calabaza?

3.- Conoce a fondo el papel que debes desempeñar

La filosofía Montessori tiene muy claro cuál es el papel de los adultos en la educación. Deberás guiar al pequeño con respeto, amor y seguridad. Deberás ser observadora y encontrar la manera de hacer que el niño conecte cada día con su entorno. Solo así podrás tomar el papel necesario para potenciar su desarrollo a todos los niveles: emocional, intelectual y físico.

4.- Adapta su espacio para que puedan explorar

Tener un espacio adaptado a su tamaño (en la medida de lo posible) es un buen comienzo. Recuerda que la metodología Montessori en casa se basa en fomentar su aprendizaje autónomo. Si tienen acceso libre a los elementos como texturas o objetos (con formas y tamaños), podrán desarrollar de manera autónoma sus sentidos y percepciones.

Este punto también fomenta su autonomía en tareas de higiene y de casa. Por ejemplo, tener a su alcance un vaso con agua hará que entienda que en caso de tener sed, puede beber para saciarla.

5.- Teoría y práctica

Muchas veces los pequeños entienden la teoría de cómo hacer las cosas. Pero la práctica es otro tema. Por eso, estimúlales a hacer actividades diarias como arreglar su cuarto o cuidar de las plantas. De esta manera, los niños desarrollarán capacidades particulares que les ayudarán a entender teorías y aprendizajes. En este punto es importante tener en cuenta su tamaño: si las herramientas que utilizan son apropiadas para su edad, su aprendizaje será mucho más provechoso y ágil.

6.- Adiós a los castigos

Si quieres aplicar Montessori en casa, uno de los pasos más difíciles que darás será este. Adiós a los castigos y los premios. Uno de los principios de este método educativo es que los niños deben aprender que las cosas se hacen por satisfacción propia. Darles premios tampoco ayudaría.

Por eso, en vez de castigarles cuando no hagan algo bien, trabaja con ellos la conciencia educativa. Enséñales qué ocurre cuando se comete una mala acción.

7.- Control de error de Montessori

Además de estos consejos, hay que tener en cuenta el ‘control de error’ del método Montessori en casa. Y es que, cada actividad que realicen los pequeños debe tener un tiempo o espacio para que se den cuenta de si lo hecho es correcto o no.

 

Actividades de Montessori en casa

Antes de que le eches un vistazo a estas actividades que presentamos, debes tener en cuenta una cosa. El método Montessori organiza sus actividades de aprendizaje por periodos sensibles. Esto es, etapas en las que los peques pueden adquirir habilidades con más facilidad. Generalmente, el método Montessori las contempla entre los 0-3 años, los 3-6 y los 6-9.

Los juegos educativos Montessori que podrás encontrar a continuación te ayudarán si tu pequeño tiene entre 3 y 6 años.

1- Ordena y clasifica:

Los juegos de ordenar o clasificar permiten que los niños creen un orden mental que facilita la formación posterior en cualquier ámbito. Por ejemplo: reúne pegatinas de animales y pídele que las ordene según si son marinos o terrestres.

2- Las tablas de Seguín:

Son un método para aprender qué son las decenas y cómo cambian los números. Si eres mamá o papá, sabrás que a los pequeños les suele costar pasar de las unidades a las decenas. Por eso, este juego es una perfecta herramienta para ayudarles a dar el salto. Aunque se puede comprar a través de diferentes tiendas, también puedes fabricarlo en tu casa. Las tablas de Seguín están compuestas por fichas de madera con las que se trabaja desde el 11 a 99.

3- Aprender practicando:

Otra actividad para aplicar Montessori en casa con peques de entre 3 y 5 años consiste en poner en práctica teorías. Por ejemplo, imprimir un pequeño esquema de cómo se pone una mesa y facilitarle los materiales para que lo haga él solo.